Nuestra lectura en el Evangelio para este domingo está en Mateo 13:31-33, 44-52
El Evangelio nos presenta varias parábolas breves de Jesús sobre el reino de los cielos: el grano de mostaza, la levadura, el tesoro escondido, la perla fina y la red.
¿Han visto una semilla de mostaza? Son de las semillas más pequeñas que he visto. Ahora miren a la levadura. La levadura viene en paquetes pequeños. Ambas son muy pequeñas, sin embargo, en la lección bíblica, la semilla de mostaza y la levadura son usadas por Jesús para describir a qué se parece el reino de los cielos.
Jesús dijo: “El reino de los cielos es como un grano de mostaza que un hombre sembró en su campo. Aunque es una de las semillas más pequeñas, cuando crece se convierte en árbol, de modo que vienen las aves y anidan en sus ramas. Tal vez algunas personas no estén familiarizadas con la levadura. ¿Saben lo que pasa cuando se mezcla una pequeña cantidad de levadura con agua, harina, sal y un poco de azúcar? La levadura se distribuye en la mezcla y hace que la masa produzca un pan grande, suave y delicioso. Jesús dijo: “El reino de los cielos es como la levadura que una mujer tomó y mezcló en una gran cantidad de harina, hasta que fermentó toda la masa”. El ministerio de Jesús era pequeño al principio, pero doce hombres en Galilea ayudaron a expandir el evangelio por todo el mundo. Así como una pequeña cantidad de levadura cambia la consistencia de la masa para hacer el pan, los discípulos de Jesús cambiaron el mundo entero al compartir las enseñanzas de jesus en los Evangelios. La naturaleza de la levadura es crecer y cambiar todo lo que toca. Cuando aceptamos a Cristo, su gracia crece en nuestros corazones y nos cambia de adentro hacia afuera. El tamaño no es importante, pero como la semilla de mostaza y la levadura, somos importantes en el reino de los cielos.
Estaremos orando por Ud. y por su familia. Por favor, inclúyanos también en sus oraciones.
Dios de la gloria, gracias por Jesús que nos muestra el camino para llegar a ti. Quédate con nosotros mientras caminamos con Jesús, y el poder del Espiritu Santo en nuestras vidas quien nos da sabiduria, perseverancia y confianza para seguir adelante en tu amor y proteccion. Amén..